De acuerdo, hoy, en este preciso momento, siendo las 11:30 p.m. me encuentro preparada para escribir sobre mi mas fiel amiga.
¿Alguna vez haz tenido una amiga (ó amigo) que jamás te ha fallado y sabes que jamás te fallará? ¿Alguna vez haz tenido una amiga que te sigue siempre sin importar a donde vayas? ¿Alguna vez haz tenido una amiga que jamás te juzgue? que ¿jamás te decepciona?
¿Alguna vez haz tenido una amiga que te comprende totalmente, que copia tus hábitos, que te sigue mejor que tu sombra? Una amiga cuya única y gran felicidad radica en que le sonrias y hables bonito... y ¿porqué no? ¿le regales una que otra caricia? Una amiga.. ¿que sin importar lo mal que tu te comportes con ella nunca te tome saña ó malicia y siempre te perdone y simplemente olvide que le gritaste ó empujaste?
Bueno, yo sí y por fortuna aún la tengo conmigo... pero no será por mucho tiempo, si tu tambien tienes un amigo que cumpla con todas las características que describí, entonces ese amigo debe ser un animal más específicamente un perro, porque no existe humano tan ciegamente leal, existen los buenos amigos, los mejores amigos... pero ninguno como esa mascota especial a la cual, sin darte cuenta dejaste de ver como mascota, como un animal y lo tomaste como parte de tí.
Una madrugada llegó mi madre, yo dormía con mi hermana mayor (no recuerdo porque) y mi madre me despertó "Mira Azul, lo que te traje" me dijo al tiempo que me movía un poco, desperté algo de malas porque la luz molestaba mis adormilados ojos y cual es mi sorpresa, veo una cachorrita chihuahueña, café claro, con una mascarita mas clara que enmarcaba sus enormes y verdosos ojos, y una manchita blanca en forma de diamantito que decoraba su frente, era una miniatura y temblaba pero se veía contenta, muy contenta movía su colita rápidamente y estaba impaciente porque mi madre la bajara; Mi madre me la pasó con cuidado y la cachorrita brincó temblorosa hacia mi, me cubrió la cara con su lengua, una y otra vez, yo me apartaba pero ella entusiasmada continuaba con sus intentos de lamerme. Fué el momento exacto en el que las dos nos convertimos una sola, ella me eligió, estoy segura (sí, quizás esté loca, pero me da igual) se durmió conmigo toda la noche, no se me separaba, no hacia ruido, no hacia desastre, no se bajó jamás de la cama, ella simplemente se mantuvo tranquilita y dormida, pegada a mi, desperté y despertó conmigo, se sacudió y sentó viendome con esos inmensos ojos, como preguntando "¿Qué haremos hoy?".
Sin entrenarla ni nada, me seguía a todos lados, sólo a mi.
Han pasado 9 años desde aquel suceso y serían necesarias no menos de 100 entradas en este Blog para relatar cada anécdota que hemos vivido juntas, pero me concentraré en el punto principal por el cual empecé esta. El 16 de Diciembre le descubrí una bolita entre su cuello y el hombro derecho, le dolía... el 17 la llevé con un veterinario, extrajeron una muestra de aquel abceso, dejé mi teléfono para que me hablaran en cuanto supieran que era lo que tenía Campanita.
"Tiene un tipo de linfoma, es de clase 3 el mas agresivo, a lo mucho le quedan 2 años... pero pueden ser menos, 6 meses, 1 año, no se sabe"
Escuchaba lo que decían y lo comprendía pero mi mente, en esos momentos, simplemente divagaba y pensaba: "¿Qué? ¿Mi perra se va a morir? ¿Mi campanita tiene el tiempo contado? ¿Ya no se puede haber nada?" .
Y seguía escuchando... mas palabras dolorosas "Empezará a perder el apetito, a vomitar, adelgazará mucho, se debilitará...."
No sé como pero mi temple permaneció en todo momento intacta, como si estuviera escuchando cualquier cosa sin importancia, por dentro seguía preguntandome miles de cosas pero sobretodo intentaba asentar este nuevo problema que se me estaba presentando, este nuevo obstáculo el cual jamás ví venir.
Ese día llegué a mi casa, abrí la puerta de mi cuarto y como siempre, ahí estaba ella, estirandose, despertandose, sacudiendose para recibirme como debe ser, se acercó contenta, moviendo la cola de lado a lado, parandose en sus patitas traseras... ¿Cómo te lo vas a imaginar? Campanita.. ¿Cómo iras a sospechar lo que estas padeciendo justo ahora?
Ahorita la estoy viendo, dormida, echa bolita y por mas que intento no puedo imaginarme como será todo cuando ella me llegue a faltar...
Sin embargo, como en todo hay que verle el lado bueno a las cosas... Ahora que sé que esta próximo su fallecimiento, puedo despedirme de ella cada día hasta que llegue... El día.
No es una perra común, no se va con el primero que le hable bonito ó le ofrezca algo, prefiere estarse comigo a bajar y comer, jamás se aburre y se va, se queda seria cuando yo estoy enojada ó triste, me mira como pidiendo permiso cada que otra persona desea cargarla, sabe toda mi rutina y me sigue, hasta se adelanta porque sabe hacia donde voy, no le interesa ir con otros perros a jugar, su única dicha, como dije antes, es estar recostada en mi regazo. La quiero, la quiero enormemente, los que me conocen y la conocen lo saben, lo han visto. Te voy a extrañar enormemente... Campanita.