"Sólo traes problemas a la casa!"
Esta bien, lo admito, me dolió, me dolió que me dijeras eso, en cierta parte sé que no quisiste, que fué cosa del enojo momentáneo, pero aún así... lo pensaste, lo sentiste y.. me lo dijiste.
Quizás son ideas mías, dramatismo mío... pero no sé porque siento que ese reclamo fué por algo mas, por cosas pasadas a lo mejor... No sé bien si te referias a otra cosa mas... profunda.En el momento, no mentiré ni me haré la fuerte...
sentí como una fuerte punzada en el pecho
sentí un tenue ahogo.
sentí que las lágrimas amenzaban con salir.
pero no... automáticamente en mi rostro se dibujó una sonrisa, se colocó una máscara de indiferencia
"¿Sólo traigo problemas a la casa?!" pregunté-grité con tono alegre y bromista (me desconozco aveces...)
luego murmuré para mí misma: Haber si es cierto, cuando me largue por fin de esta casa.
Quise y a la vez no quise ser oida.
Admito que también fuí víctima del resentimiento por lo cual dije eso... sin embargo, hasta la fecha, no me arrepiento, y sé que no mentí cuando lo dije... al contrario, lo sigo pensando seguido...
Esto pasó hace como 3 semanas, pero jamás es tarde para sacarse un resentimiento, ¿no? Porque si algo he aprendido es que no hay que quedarse con nada dentro, porque envenena el alma, lo amargan a uno... y no es necesario que lo platiques a otra persona, con que sea escrito basta, con que quede drenado en la hoja, en la teclas... Aún cuando se crea que ya no duele ó lastima, debe sacarse, porque a la larga, se pudre.
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