Soy una idealista sin remedio.
Soy una soñadora sin remedio.
Soy una necia sin remedio.
Soy una loca sin remedio.
Soy una ilusa sin remedio.
Estoy, al fin, a la orilla de ese inmenso acantilado, debajo está el mar, coloreado en tonos rojizos, la brisa juguetea con mis cabellos y al frente está el sol del atardecer. Mis alas han crecido, mas nunca han volado, quizán me hayan elevado, por sólo unos momentos, sin embargo, jamás me atreví a desaparecer por cuenta propia el suelo bajo mis pies. tengo miedo pero al mismo tiempo quiero hacerlo... me acerco más a la orilla, la punta de mis pies ya no se recarga en el firme suelo. No quiero ver hacia abajo como acostumbro, sólo quiero mantener mi cabeza en alto, hacia el cielo, hacia mis anhelos...
Mi corazón retumba con una fuerza extraordinaria, mis alas se extienden, son pesadas, fuertes pero... ¿Ya están listas? ¿No necesitarán de un tiempo más para terminar de madurar? ¿Estoy siendo apresurada? ¿Es éste mi tiempo de volar? ¿Caeré? ¿Me ahogaré? ¿Cómo sabes que ya estás listo?
Y pensando en éstas y mil preguntas mas... cerré los ojos, inhale lo más hondo posible y me lancé....
Mis alas están extendidas y caigo en picada... ¿Podré elevarme?
Eso sólo lo decidirá el destino... ¿ó yo?


A veces para aprender a volar hay que saltar al vacio.
ResponderEliminar