No había dejado de llover en 3 días, ¿porqué será que las cosas malas siempre pasan en ambientes deprimentes? Yo caminaba sosteniendo un paraguas rojo, hacía frío, la calle estaba relativamente sola, después de todo ¿A quién se le ocurriría caminar debajo de tal tormenta? Pero a mi no me importaba, yo estaba furioso, increíblemente furioso, como pocas veces en mi vida lo he estado; Regresaba de una reunión con mi editorial y otros colaboradores, se suponía que sólo le hariamos unos cuanto cambios a la nueva novela que habia enviado una semana antes, esa novela no era como cualquiera otra, por ella me exilié varios meses en mi apartamento, por ella me olvidé del tiempo y de las propias necesidades biológicas como dormir ó comer, por ella envejecí varios años mas, era perfecta, estaba conciente de que aquellos entes carroñeros le sacarían uno que otro defecto pero estaba bien, es su trabajo, lo que jamás me imaginé es que simplemente me dijeran "No sirve, no la publicaremos, es un fracaso" claro, lo dijeron con cientos de adornos y palabras "consoladoras" pero mis oidos solo escuchaban la mera esencia de sus sádicas palabras, habian tirado a la basura tanto y tanto maldito trabajo.
Sólo recordarlo la sangre me hierve tanto que siento como sale evaporada en cada exhalación de mis pulmones, bien la obra de mi vida era lo único que me mantenía optimista, al diablo mi editorial, al diablo mis ex-colaboradores, al diablo "La sombra del agua" (título de la novela), al diablo mi doctor que apenas ayer me confirmó que mis pulmones estaban literalmente desmoronandose entre tanta porqueria de humo, al diablo sus recomendaciones; Justo al cruzar la calle esta un puesto de revistas y otras cosas, entre ellas, cigarros, al diablo con mirar a ambos lados de la calle, al fin de cuentas me voy a morir, al diablo el maldito paraguas, lo dejo caer y estoy por cruzar la solitaria calle.
-Cuidado joven!!- me grita el encargado del puesto, sólo me detuve y volteé a mi izquierda, un auto negro estaba por arrollarme, todo sucedió tan increíblemente rápido que pude apreciarlo en "camara lenta" lo iba conduciendo una bella mujer, debía tener entre 30 y 35 años, cabello negro, ondulado y largo, piel clara, ojos café aunque en ese momento los ví mas negros que la noche, Acaso, ¿Era la muerte que ya habia dejado caer su gélida capa sobre ella?. Nos miramos unos instántes, ninguno de los dos pareciamos asustados, nos vimos tan pasivamente como se verían dos extraños en un parque.
Ella viró el volante totalmente hacia la derecha, me esquivó por poco, sólo la defensa del auto alcanzó a rozarme, me tumbó, siento dolor pero soportable, para estas alturas mi mente seguia sin dar crédito a lo que estaba sucediendo. Para cuando me estoy poniendo nuevamente de pie escucho como cada parte del auto colisiona con algo, escucho crujir metalico, escucho como otros autos frenan violentamente, escucho ventanas y vidrios desquebrajarse, escucho cada pequeño trozo de ellos caer al suelo, escucho gritos.
El cuerpo lo siento helado, como si ya estuviera muerto, la lluvia ya cubria por completo cada centímetro de mi pasmado cuerpo, no quería voltear, no queria ver el pandemonio que habia deshatado, pero mientras pienso en ello voy volteando...
Hay almenos 4 autos distintos, chocaron unos con otros, hay gente alrededor juntandose muy rápido, parece ser que los tripulantes de los otros autos involucrados estan bien, pero donde...
¿Dónde esta aquella mujer?
corro aunque me duele mucho la cadera, me dirijo hacia el auto que ella conducía, el auto negro; Me detengo a unos pasos de este, la imagen es... es...
Hay un enorme agujero en la ventana frontal del auto, la mujer ya no estaba en su asiento, el cinturón estaba intacto, no lo llevaba puesto, entonces.. fué lanzada a través de la ventana, sigo con la mirada el curso que debió haber llevado y...
Abuelo... ¿Qué he hecho?
[Parte 3/?]