lunes, 31 de enero de 2011

I'm just a skeleton

Cuando muere un familiar cercano es cuando te das cuenta de lo efímeros que somos todos.

Nunca me he sentido tan mortal.

Es como si la muerte se plantara frente a ti y te recordara "Tarde ó temprano vendré por tí".

Ver el cuerpo sin vida de alguien te hace pensar tantas cosas y ninguna a la vez.
83 años, toda una vida... ¿Cuánto viviré yo?

También es imposible no pensar... no analizar lo que has hecho y lo que te falta por hacer, aunque uno tenga toda la disposición de hacerlo, tus planes, ¿concordarán con los de la Muerte?

¿Uno sentirá que ya esta por llegar su hora? ¿Cómo se sentirá tener ya la certeza de que morirás?

Una sola persona puede reunir a cientos, a miles de seguidores; Una sola persona puede lograr grandes cosas, una sola persona puede tocar cientos de corazones y almas, una sola persona puede ser tan magnífica y tan respetada que parecería que ni la muerte podría contra su voluntad de hierro... pero cuando muere, cuando le llega "la hora" es entonces cuando uno pone de golpe los pies sobre la tierra y se da cuenta de que... 


Sólo somos un esqueleto.


 



"Y entonces la Muerte le preguntó al anciano:
-¿Me concedería esta pieza? "






Tijeretazo.
En paz descanse Juan Linares Suárez.

domingo, 16 de enero de 2011

Muriendo mientras me muero. [3]

No había dejado de llover en 3 días, ¿porqué será que las cosas malas siempre pasan en ambientes deprimentes? Yo caminaba sosteniendo un paraguas rojo, hacía frío, la calle estaba relativamente sola, después de todo ¿A quién se le ocurriría caminar debajo de tal tormenta? Pero a mi no me importaba, yo estaba furioso, increíblemente furioso, como pocas veces en mi vida lo he estado; Regresaba de una reunión con mi editorial y otros colaboradores, se suponía que sólo le hariamos unos cuanto cambios a la nueva novela que habia enviado una semana antes, esa novela no era como cualquiera otra, por ella me exilié varios meses en mi apartamento, por ella me olvidé del tiempo y de las propias necesidades biológicas como dormir ó comer, por ella envejecí varios años mas, era perfecta, estaba conciente de que aquellos entes carroñeros le sacarían uno que otro defecto pero estaba bien, es su trabajo, lo que jamás me imaginé es que simplemente me dijeran "No sirve, no la publicaremos, es un fracaso" claro, lo dijeron con cientos de adornos y palabras "consoladoras" pero mis oidos solo escuchaban la mera esencia de sus sádicas palabras, habian tirado a la basura tanto y tanto maldito trabajo.

Sólo recordarlo la sangre me hierve tanto que siento como sale evaporada en cada exhalación de mis pulmones, bien la obra de mi vida era lo único que me mantenía optimista, al diablo mi editorial, al diablo mis ex-colaboradores, al diablo "La sombra del agua" (título de la novela), al diablo mi doctor que apenas ayer me confirmó que mis pulmones estaban literalmente desmoronandose entre tanta porqueria de humo, al diablo sus recomendaciones; Justo al cruzar la calle esta un puesto de revistas y otras cosas, entre ellas, cigarros, al diablo con mirar a ambos lados de la calle, al fin de cuentas me voy a morir, al diablo el maldito paraguas, lo dejo caer y estoy por cruzar la solitaria calle.

-Cuidado joven!!- me grita el encargado del puesto, sólo me detuve y volteé a mi izquierda, un auto negro estaba por arrollarme, todo sucedió tan increíblemente rápido que pude apreciarlo en "camara lenta" lo iba conduciendo una bella mujer, debía tener entre 30 y 35 años, cabello negro, ondulado y largo, piel clara, ojos café aunque en ese momento los ví mas negros que la noche, Acaso, ¿Era la muerte que ya habia dejado caer su gélida capa sobre ella?. Nos miramos unos instántes, ninguno de los dos pareciamos asustados, nos vimos tan pasivamente como se verían dos extraños en un parque. 
Ella viró el volante totalmente hacia la derecha, me esquivó por poco, sólo la defensa del auto alcanzó a rozarme, me tumbó, siento dolor pero soportable, para estas alturas mi mente seguia sin dar crédito a lo que estaba sucediendo. Para cuando me estoy poniendo nuevamente de pie escucho como cada parte del auto colisiona con algo, escucho crujir metalico, escucho como otros autos frenan violentamente, escucho ventanas y vidrios desquebrajarse, escucho cada pequeño trozo de ellos caer al suelo, escucho gritos.
El cuerpo lo siento helado, como si ya estuviera muerto, la lluvia ya cubria por completo cada centímetro de mi pasmado cuerpo, no quería voltear, no queria ver el pandemonio que habia deshatado, pero mientras pienso en ello voy volteando...
Hay almenos 4 autos distintos, chocaron unos con otros, hay gente alrededor juntandose muy rápido, parece ser que los tripulantes de los otros autos involucrados estan bien, pero donde...  
¿Dónde esta aquella mujer? 

corro aunque me duele mucho la cadera, me dirijo hacia el auto que ella conducía, el auto negro; Me detengo a unos pasos de este, la imagen es... es...
Hay un enorme agujero en la ventana frontal del auto, la mujer ya no estaba en su asiento, el cinturón estaba intacto, no lo llevaba puesto, entonces.. fué lanzada a través de la ventana, sigo con la mirada el curso que debió haber llevado y...

Abuelo... ¿Qué he hecho?

[Parte 3/?]

lunes, 10 de enero de 2011

Muriendo mientras me muero. [2]

Recuerdo la primera vez que lloré tanto que las fuerzas abandonaron mi cuerpo y mi llanto fué tan amargo que me dejó sin voz, mi cuerpo temblaba y el aire jamás me alcanzaba por mas que "tragara" aire con nariz y boca, la cabeza me dolia espantosamente por el esfuerzo que mi cuerpo hacia para sacar tanta amargura en forma de lágrimas, el cuello también, los hombros... caí dormido por largo tiempo. No volví a llorar en mi vida de esa forma.

La muerte no me asusta, desde que mi abuelo falleció, cuando yo tenía 13 años, la muerte ha estado muy emparentada a mi, se llevó al ser mas especial en mi vida y eso de alguna forma burda la convirtió en familiar mía. Sí, exacto, sólo esa vez lloré al borde del desmayo; Nisiquiera cuando mi madre falleció sentí tal dolor, ¿eso me hace una mala persona? evito pensar en la respuesta temiendo enloquecer mas.  
¿Porqué hablo de esto? Bueno, esta mañana-tarde al despertar me sorpredió el no haber soñado con Alba, me sentí un niño nuevamente, un infante que aun no carga penas en el corazón y todo lo debo a la extraña sensación de que mi abuelo estaba enseguida de mi, creo haberlo visto en mi mente, me veía con calidez pero un aura de decepción ondeaba por sus pupilas muertas -Vive mientras mueres- me murmuró. Ahora camino por la acera recordando una y otra vez sus palabras, el sol, de tanto yo permanecer enclaustrado, me parece un brillante y ageno ente, sinceramente no recuerdo cuando fué la última vez que salí, mis piernas parecen extrañadas, pero les gusta poderse mover.. sin embargo, siento las miradas, ¿Qué tengo? si me bañé y creo me peiné, por-- 
Veo mi reflejo en un aparador, demonios, ¿cuándo es que envejecí tanto? tengo sólo 35 y me veo de 48.. fué mala idea romper todos los espejos de mi apartamento, no pude ver el tiempo haciendo carreteras en mi rostro y esas ojeras... pero si duermo todo el día! Ahora sé porque me ven todos así, me ven con lástima y repudio a la vez. 
Continúo caminando hacia ningún lado, parece que me he descuidado un poco... y eso que sólo han pasado 6 meses desde que supe que moriría... Quizás me equivoqué... el saber que voy a morir no debería ser una razón para dejarse morir, quizás eso fué lo que quiso decirme mi abuelo.. vivir mientras me muero... 
Haré una lista, no de cosas que hacer antes de morir, si no de cosas que siempre quise hacer por el simple gusto de hacerlas y.. alguna que otra cosa que debo hacer como... como... ponerle un nombre a mi gato.

[Parte 2/?]

jueves, 6 de enero de 2011

Muriendo mientras me muero.

Subo mis pies sobre la mesa, mi trasero puede sentir la mugrienta y delgada tela del sillón, incluso los resortes, no es problema ya está acostumbrado, me saco los zapatos sin desabrochar, una mala costumbre que mi madre intentó quitarme muchas veces en la infancia, ya no importa... esta 4 metros bajo tierra.
Que desastre, devería limpiar un poco, hasta acá llega el olor putrido de aquella caja de comida china... devería pero no, sigo siendo demasiado perezoso, busco a tientas en los bolsillos de mi pantalón, aquí estas... cuadrito mágico, saco mi encendedor ahora que lo veo bien es lo único que se ve nuevo en mi vida, brilla, puedo ver mi reflejo... para completar mi canceroso ritual debo encontrar un cigarrillo decente, reviso las cajetillas que estan a mi alcance, vacía, vacía, vacía... oh, que bien, al parecer mi suerte no es tan mala como creí, el último cigarro... lo apreso con mis labios y genero la llama... absorvo... eso es.. maldito humo como te odio, contaminas mis pulmones y según mi médico, me matarás en poco tiempo... vaya, es verdad...¿Cómo alguien puede olvidar que está próximo a morir? quizás porque... no tengo a nadie que me lo recuerde con su mirar triste ó con sus extraños buenos tratos (queriendo hacerte sentir mejor puesto que tus días estan contados) vamos ¿Porqué el pesimismo? no estoy totalmente solo... tengo a mi gato y.. a mi pez.. muerto ¿Cuándo se murió? demonios.. creo que lo que apestaba no era la comida china... bueno, tengo a mi gato.. me pregunto si sentirá la ausencia cuando muera...lo dudo, puesto que solo se percata de que existo cuando tiene hambre. Mi cigarro esta pronto a terminarse, vaya el tiempo vuela cuando te diviertes... como es el último que me queda lo disfrutaré hasta donde pueda, recargo mi cabeza en el respaldo del sillón, entre cierro los ojos y...

-¿Tú? ¿Qué haces aquí? Maldición ¿porqué te apareces cuando estoy mas tranquilo?
-La oscuridad y el silencio de la noche es mejor para que me escuches
-¿Sí? ¿según quién?
-Según yo y es mas que suficiente
-Ni la muerte te quita lo pesada
-¡Calla!
-¡Ah! ¡¿porqué me quemas?! ¡dolió!
-No fuí yo imbécil, despierta antes de que te quemes junto con todo tu apartamento...

Abro los ojos de repente, la colilla de cigarro fué la que me quemó, la aparto rápidamente y la echo a la pecera sucia asi el cadáver del pez tendrá compañía... ¿Qué hora es? miro el reloj pirata de mi muñeca, las 4:00 a.m. vaya será mejor que pase de mi nada acojedor sillón a mi nada acojedora cama; Me levanto con claro esfuerzo y retiro los flacuchos cojines del sillón, tomo la manija de la cama y jalo, listo... sofá-cama que gran invento... me acuesto mientras pienso en que devería lavarme los dientes, el rostro, cambiarme... pero no hago nada de eso...el sueño me esta ganando, espero ahora si me dejes dormir... Alba... 


[Parte 1/?]